La prevención de enfermedades trasciende el ámbito médico y no se limita a la responsabilidad exclusiva de los equipos de salud. Es también una herramienta que influye en cada decisión que las personas toman a diario. Comprender la relevancia de adoptar un enfoque proactivo hacia la salud, marca la diferencia entre simplemente existir y vivir de manera significativa.
“La percepción de riesgos, comprendida como la comprensión de las posibles amenazas para la salud, y la toma de decisiones informadas son pilares que sustentan el enfoque preventivo”, menciona Ailín Catalá, comunicadora en Salud y Jefa de Comunicación Institucional de OSPEDYC. Potenciar la capacidad implica conocer el cuerpo, comprender sus necesidades y reconocer los signos tempranos de advertencia para actuar de manera proactiva.
“Desde la promoción de la salud y la comunicación para la salud, defendemos la mejora de la calidad de vida mediante la autonomía en la toma de decisiones saludables. La comunicación en salud se concibe como un "encuentro" con las personas, un espacio para ejercer influencia positiva y fomentar las prácticas y políticas de salud necesarias”, detalla la comunicadora en salud, Ailín Catalá. Así, la consulta médica se presenta como un momento invaluable, no solo para la persona consultante, sino también para el profesional de la salud para obtener información detallada y comprender necesidades específicas, favoreciendo resultados satisfactorios para la salud.
En la actualidad, adoptar estilos de vida saludables no debería ser simplemente una tendencia, sino una necesidad apremiante. La calidad de vida se construye mediante pequeñas acciones diarias que nutren tanto el cuerpo como la mente, y es fundamental cambiar la percepción de la prevención, dejando de verla como una carga y comprendiendo que representa oportunidades para vivir plenamente.



