Gracias a sus propiedades nutritivas y energéticas, la semilla de girasol es un pequeño súper alimento y se convierte en un gran aliado en la dieta saludable.
Los alimentos que consumimos definen, en gran medida, el estado de nuestra salud, crecimiento y desarrollo. Una dieta variada - rica en vitaminas, proteínas, minerales, fibras, grasas naturales, entre otros nutrientes - va en línea con una buena calidad de vida. Profesionales de la salud sostienen que vivir de forma más saludable podría ser posible al adquirir hábitos alimenticios beneficiosos para la salud y, más importante aún, que sea posible mantenerlos en el tiempo.
Así, en el marco de esta tendencia de alimentación consciente, las semillas ocupan hoy un lugar preponderante en la planificación de las comidas, ganando lugar en las alacenas y en los platos familiares que se elaboran a diario. Entre ellas, se destaca la semilla de girasol confitero, también conocidas como pipas de girasol, que suele ser la elegida para el snack o “picoteo” entre comidas y colaciones, como una opción natural, sana y nutritiva.
Un informe elaborado por el Departamento de Tecnología del Laboratorio de Nutrición de la Universidad Nacional de Luján, sostiene que la semilla de girasol es una fuente importante de vitamina E. Concretamente, expresa que “Son fuente de vitamina E, que tiene alto poder antioxidante, mejora la inmunidad y evita enfermedades infecciosas, además de mejorar la circulación sanguínea y prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Los antioxidantes que se hallan en este alimento favorecen la prevención de degeneración celular, lo que retrasa el deterioro cognitivo relacionado con la edad, y combate la presencia de enfermedades como el cáncer”.
Según la USA Sunflower Association, las semillas de girasol contienen una gran gama de nutrientes de los cuales muchos de ellos no son tan fáciles de conseguir en otros alimentos y, por ese motivo, la denominan como un “Súper Alimento”. También, se lo menciona así a causa de su alto contenido nutrimental, destacando la presencia de ácidos grasos mono-insaturados y poli-insaturados (las grasas buenas) que son considerados muy beneficiosos para la salud.
En esta línea, la National Sunflower Association menciona que se trata de un alimento natural, bajo en carbohidratos y que aporta fibra, que tiene la capacidad de reducir los niveles de colesterol. Por otro lado, el ácido fólico, hierro, y vitamina B5, contribuye a combatir el estrés y las migrañas.
El informe de la Universidad Nacional de Luján, también expresa que las semillas de girasol son un alimento altamente energético debido a su contenido en lípidos, hidratos de carbono y proteínas. Además, informa que contiene fibra, que favorece el movimiento intestinal y disminuye la absorción de algunos nutrientes como la glucosa (beneficioso para los diabéticos) y el colesterol, contribuyendo así a la prevención de enfermedades cardiovasculares.




