Son datos de un relevamiento nacional sobre 262 escuelas. De junio a noviembre aumentó la preocupación de padres y madres ante una posible pérdida de aprendizajes.
En la segunda mitad de 2020 se redujo la comunicación diaria entre los alumnos y los docentes, y se dedicó menos tiempo a las tareas escolares. A su vez, aumentó la preocupación de padres y madres ante una posible pérdida de aprendizajes, y se tomaron más exámenes.
Los datos surgen de un relevamiento nacional realizado por el Observatorio Argentinos por la Educación, y hace foco en los cambios en las prácticas pedagógicas y la relación entre escuelas y alumnos en el contexto de pandemia.
De acuerdo con el estudio, de junio a noviembre disminuyó 11 puntos porcentuales la comunicación diaria entre estudiantes y docentes en las escuelas primarias urbanas. En paralelo, se incrementó la comunicación cada 15 días, es decir que el vínculo de los alumnos con la escuela pasó a ser más esporádica.
En simultáneo, se redujo en 6.5 puntos porcentuales la proporción de alumnos que destinan más de tres horas por día a sus actividades escolares: de 52.2% se pasó a 45.7%.
Según el informe, bajó la proporción de alumnos que le dedican entre 3 y 6 horas diarias a actividades escolares. (Foto: Observatorio Argentinos por la Educación)📷Según el informe, en el segundo semestre del ciclo lectivo 2020 hubo variaciones no solo en la frecuencia de la comunicación, sino también en sus razones. Por ejemplo, aumentó 21.1 puntos porcentuales la comunicación destinada a corregir y evaluar tareas realizadas por los alumnos, al tiempo que se incrementó en 5.8 puntos porcentuales la comunicación para saber cómo estaban los alumnos e interesarse por la situación personal o familiar.
En el mismo período aumentó la preocupación de padres y madres ante una posible pérdida de aprendizajes. También se tomaron más exámenes: uno de cada cuatro estudiantes de primaria fue evaluado.
Menos comunicación entre alumnos y docentes“Hubo mayoritariamente un vínculo estable de los docentes con sus alumnos, aunque la frecuencia de contacto y la cantidad de tiempo semanal dedicado a las tareas escolares han disminuido con el transcurso del tiempo”, indicó Sandra Ziegler, coautora del informe “Los cambios en la educación argentina durante la pandemia de COVID-19. Un estudio sobre la evolución de las prácticas escolares y familiares durante el aislamiento”. Y agregó: “Las prácticas prevalecientes de contacto fueron el envío de tareas a resolver y la evaluación de aprendizajes, y no se evidencian otros modelos de actividad en el trabajo remoto”.




