Se descubrió que ese compuesto faltaba en el 82 por ciento de los pacientes internados en un hospital de España. Y que los suplementos ayudaban a mejorar la condición clínica.
La falta de vitamina D podría ser un factor en común entre las personas con un cuadro más grave de coronavirus que requieren internación. Así lo confirma un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism de la Endocrine Society.
Las 216 personas con COVID 19 que se estudiaron en este trabajo retrospectivo eran del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de la ciudad española de Santander. El 82 por ciento de ellos, era deficiente en vitamina D, mientras que sólo el 18 por ciento tenía niveles adecuados del nutriente, una diferencia cuatro veces menor.
Esta relación fue observada entre pacientes que tenían carencia de la vitamina y un grupo de control de personas que no tenía la infección.
A raíz de los hallazgos obtenidos, los investigadores españoles proponen que los pacientes con coronavirus sean tratados con suplementos de vitamina D, ya que este enfoque "podría tener un impacto beneficioso” con pocos efectos secundarios.
La vitamina D, producida por los riñones, es la encargada de controlar el nivel de calcio en la sangre e influye también en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, especialmente en lo que respecta a la protección frente a otras infecciones. La falta de esta hormona puede ser la responsable de enfermedades como la osteoporosis o el raquitismo en chicos.
AntecedentesNo es el primer estudio que demuestra esta hipótesis. Francisco Javier Escalada, director de Endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra y presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, hace referencia a una investigación reciente, dirigida por el doctor José Manuel Quesada Gómez, en la que se llevó a cabo un ensayo clínico basado en administrar vitamina D a un grupo de pacientes con COVID-19.




