NOTICIAS 365    INICIO    NOSOTROS    CONTACTO

  • Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon

Copyright 2019 Noticias 365 · Todos los derechos reservados 

Sin remedio. El peronismo atrasa.

31/05/2018

El Senado aprobó durante la madrugada la polémica ley que retrotrae las tarifas de servicios públicos a diciembre del 2017. Los mismos personajes que llevaron al país al borde de la quiebra, que dejaron herida de muerte a la matriz energética, pretendieron con esta ley, golpear al gobierno.

Marcos Peña señaló hace unas horas que "en privado, los peronistas nos decían: por favor veten este mamarracho". 

 

La ley aprobada tendría un costo (ya fue vetada por el presidente Macri) superior a los $100 mil millones y los principales perjudicados serían los consumidores del interior del país dado que retrotraer las tarifas a diciembre significa proteger al usuario de CABA y GBA. Es decir, los diputados y senadores poco le importó defender a sus votantes. Cristina Kirchner, Miguel Pichetto y otros peronistas ya muestran sus dientes ante las elecciones del 2019.

 

No los une el desafío de sacar el país adelante, sino la miseria humana.

 

El presidente Mauricio Macri, como ya habían comunicado voceros del gobierno, ya vetó la ley sobre tarifas.

 

"La ley ya está vetada, porque es una ley irresponsable. No respeta el mandato constitucional: no es facultad del Congreso fijar tarifas. Va en contra del federalismo y atenta contra las provincias. Eso no lo podemos permitir", señaló el jefe de gabinete.

 

Además, el jefe de Gabinete aseguró en la conferencia realizada esta mañana que en el Gobierno "no estamos de acuerdo con el doble discurso de los gobernadores".

 

El peronismo atrasa, no las tarifas como pretendieron, sino que atrasa el desarrollo de Argentina. 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

SECCIONES
Please reload

Please reload

LO QUE HAY QUE SABER
CLIMA
SUMATE A NUESTRAS REDES SOCIALES
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
este-es-el-que-va.gif

CAMPO

CLIMA

DEPORTES

ECONOMÍA