Tras los apagones de luz de la semana pasada, desde el gabinete energético se intenta volver a la agenda que se planteó para el inicio del año con alzas controladas para las tarifas de ambos suministros.
Luego de los cortes de luz en plena ola de calor, que pusieron a todo el Gobierno en alerta y abocado a intentar bajar el consumo general de electricidad para evitar un colapso del sistema, esta semana se inicia el camino que terminará en aumentos en las facturas de gas natural por redes para el invierno.
El secretario de Energía, Darío Martínez, ratificó que las subas que impondrá el Gobierno quedarán por debajo de la evolución de los salarios. También reafirmó que se buscará en una segunda etapa la segmentación por capacidad contributiva del usuario.
Las tarifas de gas y luz aumentarán 20% este año, según había confirmado el propio Martínez a principios de año. Antes de ponerlo en marcha, el Gobierno debe cumplir con distintos pasos legales. La convocatoria a audiencia pública es el primer escalón.
El primer paso hacia el aumento de las tarifas de gas se dará este miércoles 19 de enero
En tanto, este miércoles 19 se hará la primera de dos audiencias públicas para determinar las alzas del servicio de gas natural por redes. Funcionarios, empresas, referentes de asociaciones de consumidores debatirán la actualización de los precios para las firmas de transporte y distribución por redes.
La convocatoria la hizo el Enargas el 28 de diciembre último, en simultáneo con el lanzamiento de un reempadronamiento masivo de usuarios residenciales del servicio en todo el país, un paso clave para reducir subsidios y segmentar tarifas.
Días atrás, las empresas de transporte y de distribución de gas elevaron sus informes técnicos y económicos con pedidos de alzas en los valores que reciben de entre 70% y 120%. Si se convalidan esos reclamos, el impacto en la factura final sería de aumentos de 30%, por encima de lo que aparece dispuesto a convalidar el Poder Ejecutivo.
Para el lunes 31 de enero próximo, en la segunda audiencia pública se debatirá si los consumidores finales se harán cargo o no de todo o parte del costo de compra del gas a las petroleras (precio boca de pozo). El valor del fluido en el ingreso al sistema está subsidiado por el Estado y la intención oficial pasa por recortarlo en medio de las limitaciones presupuestarias que tiene y el intento por cerrar con un nuevo acuerdo con el FMI.
El resultado de las audiencias públicas no es vinculante, pero es un paso indispensable para la suba de los precios que pagan los usuarios residenciales, comerciales e industriales. Se estima que los precios con aumento para el gas regirían hacia el inicio del invierno próximo, como sucedió el año pasado cuando se autorizaron alzas de 7% promedio.




