En un escenario donde la sustentabilidad se ha convertido en un compromiso ineludible, GWD Group plantea una transformación profunda en la forma de proyectar y construir. El estudio promueve una arquitectura consciente, una visión integral que combina procesos, tecnología, eficiencia y sustentabilidad, impulsando la evolución hacia una construcción industrializada capaz de generar impacto positivo en las personas, en el ambiente y en cada etapa de la obra.
Altos del Conde. Complejo de Montaña. Un lugar mágico con vistas infinitas al lago Nahuel Huapi y la cordillera de los Andes.
“De todas las industrias, la construcción es probablemente la que menos evolucionó. No puede ser que se siga construyendo igual que hace 3.000 años, mampuesto sobre mampuesto”, señala el arquitecto Rodolfo Gowland.
La construcción industrializada representa un cambio de paradigma: pasar de una práctica casi artesanal, sujeta a imprevistos, a un proceso planificado, tecnificado y previsible.
El uso de metodologías digitales como BIM (Building Information Modeling) permite generar un gemelo digital, es decir “construir” los edificios virtualmente antes de ejecutarlos. “El BIM permite planificar todo, ‘ensayar’ y hasta equivocarse en el modelo para no hacerlo en obra, lo que sería muchísimo más caro. Esta metodología minimiza errores y desperdicios, y da más certeza de tiempos y costos”, asegura Gowland.
Sustentabilidad desde el diseñoEl enfoque interdisciplinario que propone GWD Group busca generar propuestas sostenibles e innovadoras, con el objetivo de materializar edificios sanos, donde todo converge hacia el bienestar de las personas que los habitan. La arquitectura consciente sólo es posible cuando se aplica a todo proceso de diseño y construcción. De esta manera, se generan decisiones proyectuales y constructivas que priorizan la eficiencia energética, la reducción de la huella de carbono y el uso racional de recursos.
La industrialización del proceso permite trabajar en entornos controlados, con mayor seguridad, precisión y aprovechamiento de materiales, minimizando residuos, transporte y consumo de agua.
Cada proyecto se concibe como un sistema integral donde el diseño, la planificación y la tecnología confluyen para lograr obras de menor impacto ambiental y mayor calidad constructiva.
