A un año del comienzo de la pandemia, los líderes empresariales están divididos en sus opiniones al respecto ya que algunos plantean que la mejor forma de encauzar la economía es volviendo a la normalidad, y ello incluye que los empleados vuelvan a las oficinas. Otros piensan que se debe seguir el camino de la virtualidad y planean mantener a sus equipos trabajando de manera remota en el futuro cercano.
A medida que avanzan las conversaciones sobre esta temática, el desafío real no es cuándo volver a abrir las oficinas, sino cómo abordar temas como salud, seguridad y confianza de los colaboradores, más allá del lugar en donde físicamente se esté trabajando.
De acuerdo con el informe de PwC “Workforce Pulse Survey”, realizada a más de 1.000 trabajadores estadounidenses en noviembre de 2020, muchos expresaron que sienten profunda preocupación por su seguridad; casi el 50% de los encuestados afirmó que se siente obligado a sacrificar su seguridad personal para mantener su empleo. La encuesta también revela que los empleados continúan sufriendo problemas de ansiedad, agotamiento y salud mental por tener que lidiar con las exigencias familiares y laborales durante la pandemia.
En general, los trabajadores esenciales y remotos creen que no están recibiendo lo que necesitan de sus empleadores, lo cual perjudica su productividad y estado de ánimo. Además, esta falta de confianza y seguridad no solo afecta su desempeño laboral, también influye en su comportamiento como consumidores, incluida su predisposición para gastar dinero. A pesar de los beneficios otorgados y otras formas de ayuda fundamentales, muchos empleados opinan que no es suficiente.
“Es esencial que los líderes despejen la ansiedad y el temor generalizados de sus empleados y ello incluye ayudarlos a comprender que los protocolos de salud y seguridad implementados en las organizaciones pueden protegerlos de la COVID-19, pero también implica atender sus preocupaciones sobre la seguridad laboral y la incertidumbre económica” explica María Fernanda Álvarez Apa, gerente de People & Organisation de PwC Argentina.
Algunas sugerencias para los líderes en este contexto:1. Incrementar las comunicaciones sobre los protocolos de seguridad y salud.2. Ser transparentes sobre las decisiones que toman, incluyendo los planes de reapertura.3. Utilizar los medios disponibles para escuchar las necesidades de sus colaboradores y así ayudar a que las organizaciones prosperen en 2021.




