La prevención será el eje del proceso. Qué pasará con el transporte público, las empresas, los comercios y las escuelas. El primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció este domingo la intención del Ejecutivo de iniciar una salida "progresiva" de la cuarentena a partir del 11 de mayo. En ese sentido, adelantó algunos de los lineamientos bajo los cuales se llevará a cabo el proceso. Sin embargo, advirtió que el retorno a la normalidad llevará "mucho tiempo". En una conferencia de prensa, el funcionario celebró el paulatino descenso de los infectados y muertos por coronavirus en el país. Al respecto, confirmó un total de 19.718 víctimas fatales, 395 de las cuales se produjeron en las últimas 24 horas. La cifra marcó una caída de los casos en relación con días previos, situación que el Ejecutivo atribuyó al cumplimiento del aislamiento. Pero a pesar de los avances en la lucha contra el Covid-19, Philipppe aseguró que "la crisis sanitaria todavía no ha sido superada". De acuerdo con los datos oficiales, la población se encuentra lejos de estar inmunizada contra la enfermedad, ya que apenas entre 2 y 6 millones de los más de 60 millones de habitante de Francia estuvieron en contacto con el virus. Luego, el primer ministro contó que el Gobierno ya está trabajando en el día después de la cuarentena, e indicó que el retorno a las actividades se dará de manera "progresiva". Además, sostuvo que el principal objetivo de esta nueva etapa estará puesto en impedir que la epidemia vuelva a cobrar fuerza y pueda poner en jaque al sistema sanitario.
El Gobierno francés no cuenta con que exista una vacuna contra el coronavirus hasta dentro de un año. Por ese motivo, y ante la falta de un tratamiento para la enfermedad, se apoya en la prevención como única herramienta para frenar los contagios. "
La prevención va a ser determinante en la forma en la que vamos a vivir tras el confinamiento", afirmó Philipppe. En consecuencia, adelantó que para el 11 de mayo habrá mascarillas no quirúrgicas para toda la población, aunque su uso no será obligatorio. También aseguró que los franceses "tendrán que aprender a convivir con el virus", y que medidas de prevención como el lavado de manos de forma regular o toser en el codo deberán formar parte de la vida cotidiana.




