La Secretaría de Energía, que conduce Sergio Lanziani, está evaluando la situación de los proyectos de energías limpias adjudicados durante el Gobierno de Mauricio Macri que no mostraron avances de obra significativos y acumulan penalidades millonarias dadas por el gobierno anterior.
Tras un mes de encabezar la gestión, su cartera analiza enviar la primera señal contundente al mercado de las energías renovables: rescindiría 14 contratos que presentan dificultades en la construcción por 470 MW de potencia. Se trata de aquellos PPA que ya transcurrieron los 180 días reglamentarios que prevé el pliego de licitación para “reflotar” el proyecto y que están apilando multas millonarias y en dólares impuestas por el Gobierno de Macri. “Hay 1.000 MW que podríamos liberar en el corto plazo”, amplió una fuente oficial que prefirió no ser citada en la nota, considerando los distintos planes que se lanzaron en los últimos cuatro años. En línea con esta instancia de evaluación, la Secretaría de Energía solicitó a la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) que brinde detalles sobre el estado de los incumplimientos, proyecto por proyecto. Exclusivamente en la Ronda 2 del Programa RenovAr, se detectaron 30 emprendimientos que no respetaron al menos un hito de los que plantea el pliego de licitación, ya sean: la fecha programada de cierre financiero, el comienzo de construcción o el principio efectivo de ejecución. Las sociedades que están fuera de término son: Nicanor Energías Renovables, Biocañas, Bioeléctrica General Alvear, Renovables El Mangrullo, Helios Energía Limpia, Biogás de James Craik, Biogás de Recreo, Biogás de San Francisco, Biogás de Bella Italia, y Liuco Energía. También figuran Bioetérmica Las Lomitas, Biomasa Rojas, Biomasa Vendo, Butaco Energía, Santo Tomé Kuera, Cañada Honda IV Solar, Añatuya Solar, Parque Solar Villa María, Parque Solar Cura Brochero, Parque Solar Los Zorritos, Kuntur Energía, Parque Solar EPEC Arroyo Cabral, Verano Capital Solar, Sol de Cuyo, Andina Solar, Huaco Solar, Parque Eólico Pampa, Parque Eólico General Acha. Proyectos complicadosLas centrales térmicas que figuran con demoras son “Don Nicanor”, “Biocaña”, “General Alvear”, “El Mangrullo”, “Pollos San Mateo”, “James Craik”, “Recreo”, “San Francisco”, “Bella Italia”, “Las Lomitas”, “Rojas”, “Venado Tuerto”, y “Kuera Santo Tomé”. Los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos que se encuentran en esta situación son “Salto 11” y “Las Tunas”. También los parques solares “Nonogasta II”, “Nonogasta IV”, “Villa Dolores”, “Añatuya I”, “María del Río Seco”, “Cura Brochero”, “Los Zorritos”, “Zapata”, “Arroyo del Cabral”, “Verano Capital One”, “La Pirka”, “Ullum X”, y “Tocota”. Y los parques eólicos “Pampa Chubut” y “General Hacha”. En total, estas centrales de energías limpias suman 815 MW, lo que representa aproximadamente el 40% de los emprendimientos adjudicados durante la Ronda 2 del Programa RenovAr (88 proyectos por 2.043 MW) Cabe recordar que el precio promedio en esta tanda resultó en 51,48 dólares por MW/h, muy por debajo de lo que se venía pagando en el mercado como política que aliente la producción de energía limpia. Sin demoras, fuentes oficiales informan que existen aproximadamente 2.500 MW. Y si bien estas empresas están conforme a las condiciones que plantea el cronograma de las licitaciones, tampoco en el oficialismo descartan que haya inconvenientes a futuro, debido a la crisis económica-financiera que atraviesa el país. Más de 1.000 MW se encuentran operativos, inyectando energía renovable a la red. Los que quieren seguir Para las compañías que aún proponen continuar con la construcción de las centrales de energías renovables, la idea del Gobierno es brindarles la posibilidad de que incorporen algún instrumento financiero de cobro real ante futuras irregularidades, como podrían ser las cartas de crédito. Esto, claro está, brindando mayor plazo para la entrada en operación comercial.
Es que la expectativa de algunos empresarios es conseguir financiamiento internacional, a pesar que hoy en día permanece clausurado para una Argentina que el propio presidente Alberto Fernández reconoce como «virtualmente en default». Podría ser, aunque siempre y cuándo el Gobierno continúe su política de fuerte ajuste y logre una efectiva renegociación de la deuda externa y los bancos confíen otra vez en el país. “Si se ejecutan las garantías quiebran todas las aseguradoras”, explica una fuente que está al tanto del proceso. Y a priori, la idea del Estado no es hacerse de los recursos que establecen las multas, sino “ordenar” el mercado y recuperar la infraestructura eléctrica.




