Según datos relevados por el Observatorio Vitivinícola Argentino, una hectárea de uva genera 5,6 veces más dólares que una de soja y 100 hectáreas cultivadas con vid les dan empleo a 72 personas frente a solo 2 que trabajan con la oleaginosa. Se trata del complejo agroalimentario exportador que más valor agregado y empleo genera. 03 de junio, 2021. Dentro de las cadenas agroalimentarias qué más exportan en la Argentina, el complejo que incluye uva/vino es el que más destaca, y el que ofrece el efecto multiplicador más significativo. Ningún sector agro exportador como la vitivinicultura genera más dólares por hectáreas cultivadas ni empleos a nivel país.
Así lo certifican los datos oficiales al 2020 de los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), relevados por el Observatorio Vitivinícola Argentino -unidad ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) gestionada por la Bolsa de Comercio de Mendoza-, en donde puede observarse que una hectárea de viñedos genera más dólares por exportaciones y más empleo que cualquier otro producto agrícola en la Argentina. Se trata de un aporte clave para medir el impacto real que tiene la vitivinicultura sobre las economías regionales del país.
Según estos datos y con relación a la generación de divisas, una hectárea cultivada con uva genera exportaciones promedio por un total de U$S4.800. Esto es casi el doble de lo que exporta una hectárea de maní (U$S2.683) y representa 5,6 veces más de lo que la soja exporta por hectárea, que equivale a U$S857.
Por otro lado, además de este aporte fundamental para la economía argentina, el complejo exportador de la uva (incluidas aquí las ventas de uvas en fresco y pasas, vino fraccionado y a granel y jugo concentrado o mosto) es un sector clave en la generación de empleos.
Esto es así porque por cada 100 hectáreas cultivadas y en producción, la vitivinicultura genera alrededor de 72 puestos de trabajo. Es decir, diez veces más que los empleos que genera el maní (7 por cada 100 hectáreas en producción) y ampliamente superador a la cantidad de mano de obra que demandan los complejos exportadores de cebada, girasol, trigo, maíz y soja. Todos estos sectores emplean a entre 1 y 3 personas por cada 100 hectáreas cultivadas.




