Hubo varias noticias en el frente financiero que generaron reacciones negativas entre los activos locales. A eso se sumó la vuelta de la inestabilidad cambiaria.
Corta pero intensa, la última semana financiera trajo noticias de todo tipo pero el saldo en los precios fue negativo. Hubo tres acontecimientos fundamentales en cuatro días, que se combinaron para desembocar en números rojos:
La buena noticia del acuerdo con el Club de París, que posterga hasta el 31 de marzo de 2022 la negociación definitiva de la deuda con ese consorcio, fue rápidamente opacada por las dudas en torno al cierre de un nuevo programa con el FMI. El vocero de este último organismo afirmó que, aunque continúa trabajando estrechamente con el Gobierno, no se aceptarán pagos parciales.
A eso se sumó el despegue del dólar blue, que subió $10 en cuatro días y tocó su mayor valor en ocho meses, al cerrar el viernes en $174. La inestabilidad cambiaria se disparó ante la necesidad de cobertura por parte de agentes económicos que empiezan a dolarizarse preventivamente antes de las elecciones.
El ministro de Economía Martín Guzmán pospuso la renegociación con el Club de París y dijo que no hay una fecha límite para llegar a un nuevo programa con el FMI. El mercado interpretó que las novedades sobre la deuda se demorarán. (Foto: Ministerio de Economía).
Como broche final de una semana compleja, la gestora de índices bursátiles MSCI degradó al mercado argentino, que hasta este jueves era considerado emergente. Sin embargo, la noticia fue peor que la prevista porque el mercado creía que los activos locales serían clasificados como Fronterizos pero finalmente quedaron en el grupo de mercados independientes y no se beneficiarán del ingreso de fondos de inversión.




