El poder adquisitivo de la moneda se pierde año tras año en un país en el que los precios aumentan de a dos dígitos hace 11 años.
En 2021, con un billete de $1000 se puede compra 11 latas de atún o 16 paquetes de yerba con palo. Hace 11 años, en 2010, las cantidades eran 137 y 323, respectivamente. ¿Qué pasó en el medio? Una inflación que en una década fue de más del 1600% y una consecuente pérdida del poder adquisitivo de los papeles que se guardan en la billetera.
Un estudio privado comparó cuánto se podía comprar con billetes de $500 y de $1000 en 2010 y 2021 para entender cómo se desvalorizó el peso argentino. La inflación se siente en el bolsillo: cuanto más sube, menos productos se pueden comprar con la misma plata. Y en una década el efecto se nota: a inicios de la década pasada, con el billete del hornero se podían comprar 350 botellas de agua de 2,5 litros, y hoy, 34. Con el billete del yaguareté, eran 175 y hoy 17.
En el caso de la gaseosa cola de 2,25 litros, con $500 se podían comprar 100 y hoy, seis. Con $1000 se podían adquirir 201 y hoy, 13. Así se desprende del estudio que realizó la consultora especializada en consumo Focus Market, que consideró 23 productos de consumo masivo y relevó sus precios a través de scanntech (lector de scanner de supermercados) en 530 puntos de venta de todo el país.
Con $1000 en 2010 se podía llenar el changuito con 187 rollos de papel higiénico; hoy, con 20. También se podían comprar 213 latas de durazno; mientras que hoy, 22. En 2010 alcanzaba para 400 kilos de azúcar empaquetada; hoy, para 38. En realidad, los billetes de $500 y de $1000 no existían en 2010, ya que entraron en circulación en 2016 y 2017. Que se hayan tenido que emitir es una prueba más de que los pesos alcanzan cada vez menos.




