En un contexto donde la productividad, la eficiencia energética y la sustentabilidad ganan protagonismo en la industria de la construcción, retak® destaca los beneficios del HCCA (Hormigón Celular Curado en Autoclave) como una solución inteligente y responsable que permite construir más rápido, con menos recursos y mayor eficiencia.
“El ladrillo HCCA representa un cambio de paradigma en la manera de construir. Su tecnología permite optimizar materiales, tiempos y costos, reduciendo significativamente el desperdicio y el consumo energético”, explica Gustavo Albareda, Gerente General de retak®. Fabricado a partir de una mezcla de arena, cal, cemento y un agente expansor, el HCCA da lugar a piezas livianas, precisas y con millones de celdas de aire internas que le confieren excelentes propiedades de aislación térmica y acústica. Gracias a su proceso de curado en autoclave, se obtiene un ladrillo de alta performance, apto para todo tipo de obra, desde viviendas hasta edificios de mediana altura. Entre sus principales ventajas, se destacan:Menor uso de materiales y mano de obra: Requiere menos mortero, menos revoque y menos piezas por metro cuadrado.
Construcción rápida y simple: Permite levantar un metro cuadrado de muro en solo 24 minutos, al menos 2,5 veces más rápido que con los sistemas tradicionales, que suelen requerir entre 60 o 90 minutos.
Reducción de desperdicios: Genera solo un 3 % de desperdicio en obra, frente al 10 % o más que produce la construcción tradicional.
Menor peso estructural: Alivia cargas en fundaciones y estructuras independientes.
