Dos de cada cuatro casos de maltrato escolar se manifiestan a través de plataformas digitales y en lo que va del año se registraron 6.000 denuncias por ciberacoso infantil en el país, según un estudio del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (Cipdh), que funciona en el marco de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Los datos del informe publicado a propósito del "
Día internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso", que se conmemora el primer jueves de noviembre de cada año., muestran que los hechos de violencia en línea se incrementaron casi un 50% durante los últimos 18 meses como consecuencia de la pandemia.
El estudio realizado entre el 1 de septiembre y el 1 de octubre incluye estadísticas oficiales del Ministerio de Justicia sobre delitos informáticos en todo el país y entrecruza datos de organismos nacionales e internacionales de lucha contra el acoso virtual.
También se realizó una investigación cuantitativa con encuestas telefónicas sobre un total de 2.654 casos de familias con hijos de entre 5 y 15 años, docentes de nivel primario y secundario.
De estos datos se desprende que Argentina ocupa el segundo lugar de América Latina, sólo por detrás de México, y luego se ubican Honduras, Costa Rica y Chile. En tanto, Brasil ocupa el sexto puesto, Perú el séptimo y Uruguay el octavo lugar.
La investigación subrayó que hacia fines de 2019, uno de cada cuatro casos de acoso escolar o bullying se manifestaba a través de plataformas digitales, pero hoy la proporción se ubica en dos de cada cuatro.
El dispositivo más utilizado para este tipo de acoso son los smartphones y la aplicación preferida es WhatsApp, utilizada en el 74,3% de los casos. Instagram, Facebook, Twitter, Zoom y Telegram se reparten, en ese orden, el 25,7% restante", precisó el informe.
El relevamiento también alertó que "el 90% de las víctimas reconocen que el asedio se da de manera cotidiana y que el hostigamiento, casi siempre, se perpetua durante varios meses", y agregó que "el 60 % de los hechos no son denunciados en tiempo y forma por vergüenza o por falta de información".
El mayor acceso obligado a la tecnología que produjo el aislamiento devenido de la pandemia por coronavirus produjo que muchos menores de edad permanecieran muchas horas ante los smartphones, las tablets o computadoras, lo que produjo también una notable exposición frente a este tipo de delitos", explicó Gil Lozano, directora ejecutiva del Cipdh-Unesco, en un comunicado.




